Los riesgos de no cumplir con el calendario de vacunas

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el repunte de enfermedades que se creían erradicadas, como el caso del sarampión, podría deberse a la no vacunación. Analizamos los riesgos de no cumplir con el calendario de vacunación.

El sarampión, las paperas, la varicela o la rubeola son enfermedades que están resurgiendo en nuestro país, a pesar de que se creían casi erradicadas. Según los especialistas en epidemiologia y la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), el repunte de estas enfermedades puede deberse al rechazo a la vacunación por una parte de la población.

La vacunación es el método más eficaz para prevenir enfermedades infecciosas que pueden ser graves para nuestra salud.  La prevención primaria de enfermedades a través de las vacunas es una estrategia de salud pública en Argentina, que prioriza tanto el beneficio individual como el impacto social.

La ley 22.909 establece que las vacunas son gratuitas y obligatorias para todas las personas.

  • Son gratuitas porque es responsabilidad del Estado asegurar su acceso en todo el país.
  • Son obligatorias porque, además de protegernos individualmente, si todos nos vacunamos se interrumpe la circulación de virus y bacterias. Vacunarnos es nuestro derecho, pero también nuestra responsabilidad y obligación.

El Calendario Nacional de Vacunación reúne todas las vacunas que debe aplicarse una persona a lo largo de su vida. El certificado de vacunas o carnet de vacunación es el documento que registra todas las vacunas que recibió una persona, lo que permite saber cuáles ya fueron aplicadas y cuáles faltan. Es muy importante cuidarlo, llevarlo al vacunatorio y conservarlo.

Las vacunas se aplican, de manera gratuita, en los centros de salud y hospitales de todo el país. No hay que llevar una orden de ningún profesional de la salud, sólo el documento de identidad y el certificado de vacunas.

Las únicas personas que tienen que vacunarse con orden médica son aquellas que presentan factores de riesgo:

  • Personas con cáncer de órgano sólido, trasplante de células hematopoyéticas, trasplante de órganos sólidos.
  • Personas con inmunodeficiencias congénitas.
  • Personas que viven con VIH.
  • Personas con anemia drepanocítica, talasemia mayor trombocitopenia idiopática, linfoma, mieloma, leucemia mieloide crónica, enfermedades por depósito, etc.
  • Recién nacidos prematuros.
  • Personas con enfermedades crónicas o tratamientos que produzcan una baja en las defensas: nefropatías, insuficiencia renal crónica, enfermedad pulmonar crónica, cardiopatías, hepatopatías, cirrosis, diabetes, implante coclear, pacientes bajo tratamiento inmunosupresor o corticoideo.

Los expertos alertan sobre los riesgos que implica para la salud pública el no cumplir con el calendario de vacunación, especialmente para los menores de dos años.

La no vacunación puede generar importantes problemas y secuelas en los niños que sufran infecciones por virus o bacterias. A su vez, estos niños que no están debidamente vacunados ponen en riesgo la salud de otros, al verse reducidos los niveles de inmunidad del entorno.

Es importante hacer hincapié en la responsabilidad de los padres de seguir las instrucciones de vacunación los pediatras y de las instituciones sanitarias, con el objetivo de garantizar el mejor estado de salud para todos los niños.

La no vacunación puede acarrear un grave atentado contra la salud pública. Es nuestra responsabilidad y obligación que nos apliquemos las vacunas que nos corresponden durante cada etapa de la vida, para evitar sufrir enfermedades que puedan contagiar a otras personas.

CORONAVIRUS: Qué es y cómo prevenirlo

Te contamos qué medidas deben ser adoptadas para prevenir infecciones respiratorias como coronavirus, entre otras.

Los coronavirus son una familia de virus que pueden causar enfermedades en animales y en humanos. En los seres humanos pueden causar infecciones respiratorias que van desde un resfrío común hasta enfermedades más graves, como el síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-SARS).

Actualmente, nos encontramos ante una pandemia (epidemia que se propaga a escala mundial) por un nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, que fue descubierto recientemente y causa la enfermedad por coronavirus COVID-19.

Las infecciones respiratorias como el Coronavirus se transmiten a través de gotas de saliva que expulsamos al hablar, toser y estornudar. También por contacto con manos, superficies u objetos contaminados. Por eso es importante mantener distanciamiento social y tomar las siguientes precauciones:

1. Adecuada higiene de manos
Es importante higienizar las manos frecuentemente, se sugiere cada 3hs., sobre todo:
– Luego de manipular un elemento personal (DNI, orden médica, credencial de cobertura médica, dinero, etc.).
– Después de manipular dinero, llaves, celulares, etc.
– Luego de haber tocado superficies públicas: mostradores, pasamanos, picaportes, barandas, etc.
– Antes y después de manipular basura o desperdicios.
– Antes y después de cocinar, manipular alimentos o comer.
– Después de ir al baño.

2.Adecuada higiene respiratoria
– Cubrirse la nariz y la boca con el pliegue interno del codo o usar un pañuelo descartable al toser o estornudar.
– Usar el cesto de basura más cercano para desechar los pañuelos utilizados.
– Lavarse bien las manos después de toser o estornudar.

3. Ventilación de ambientes
La ventilación de ambientes cerrados, sobre todo en período invernal o de bajas temperaturas debe hacerse con regularidad para permitir el recambio de aire.

4.Uso de barbijos y tapabocas. 
De acuerdo al Ministerio de Salud, el uso del barbijo casero o tapabocas puede ser de utilidad para protegerse del contagio y proteger a otras personas en el caso de desconocer que se padece COVID-19. Si una persona dio positivo para COVID-19 (o si se sospecha que puede tenerlo) debe utilizar un barbijo quirúrgico y cumplir con todas las normas de aislamiento sanitario. Es importante destacar que el uso de tapabocas o barbijos sociales no reemplaza al aislamiento social preventivo y obligatorio y otras medidas de prevención como el lavado de manos, toser y estornudar cubriéndonos con el pliegue del codo, airear los ambientes o desinfectar las superficies. Los barbijos quirúrgicos son insumos críticos reservados para el personal de salud y casos confirmados de coronavirus.

5. Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.

6. Evitar el contacto con otras personas. Está comprobado que el aislamiento social reduce significativamente la curva de contagios.

7. En casa, cada persona debe utilizar su taza, vaso, mate y demás utensilios.

8. Respetar el Calendario de Vacunación.

9. Actualmente se recomienda no viajar, excepto que sea estrictamente necesario.

¿Cuáles son los síntomas de COVID-19?

Las personas con COVID-19 suelen tener síntomas similares a una gripe, como fiebre, cansancio y tos. Algunas personas también pueden presentar dolores musculares, congestión nasal, dolor de garganta o diarrea.

La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad en unos 7 días sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 cada 6 personas que desarrollan COVID-19 puede evolucionar a una enfermedad grave y tener dificultad para respirar, que puede requerir internación.

Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como enfermedad cardiovascular, enfermedad respiratoria o tienen las defensas debilitadas, presentan más riesgo de desarrollar una enfermedad grave.

¿Cuánto dura la enfermedad?

La duración de la enfermedad varía de persona a persona. Los síntomas leves en un individuo sano pueden desaparecer solos en unos pocos días, generalmente alrededor de una semana. La recuperación de una persona con otros problemas de salud en curso, como una afección respiratoria, puede llevar semanas y, en casos graves, complicarse o ser potencialmente fatal.

¿Qué hago si tengo síntomas?

Si tenés fiebre con tos, fiebre con dolor de garganta, dificultad para respirar u otros síntomas respiratorios la recomendación del Ministerio de Salud es que llames al 148 desde provincia o al 107 desde capital federal (ambos disponibles las 24 hs.) explicando tus síntomas y ellos podrán guiarte e indicarte dónde debés trasladarte. No acudas a la guardia directamente. No te automediques.

El diagnóstico temprano y la atención de apoyo general son importantes. La mayoría de las veces, los síntomas se resuelven por sí solos.

Sabemos que no siempre es posible lograr un distanciamiento social absoluto. De todas formas te recomendamos fuertemente intentar realizarlo con la finalidad de protegerte y proteger a los demás. ¡Quedate en casa!

12 de Marzo – Día Mundial del Glaucoma

Con motivo del Día Mundial del Glaucoma, queremos mantenerlo informado acerca de esta enfermedad visual: cuáles son sus causas, síntomas, tratamiento y prevención.

¿Qué es el Glaucoma?

El término Glaucoma hace referencia a un conjunto de trastornos del ojo que provocan daño al nervio óptico, el encargado de llevar la información del ojo hasta nuestro cerebro.

En la mayoría de los casos, el Glaucoma se asocia a una Presión Intraocular (PIO) más alta de lo normal, una condición que se conoce como hipertensión intraocular. Sin embargo, también puede darse cuando la presión se encuentra en niveles normales. 

De no ser tratado o controlado a tiempo, el Glaucoma provoca, en primera instancia, una pérdida de la visión periférica y, finalmente, puede conducir a pérdida total de la visión. El Glaucoma es la segunda causa de ceguera a nivel mundial, después de las Cataratas.

 

¿A quiénes puede afectar?

El Glaucoma puede afectar a las personas de todas las edades, desde los bebés hasta los adultos mayores. Aunque todos estamos a riesgo, las personas con mayor posibilidad de tener Glaucoma son los mayores de 60 años, las personas con antecedentes familiares de esta enfermedad, los diabéticos, quienes utilizan esteroides de manera prolongada y las personas con presión intraocular elevada.

 

¿Cuáles son sus Síntomas?

En la mayoría de los casos, no presenta dolor u otros síntomas hasta que se llega a un nivel perceptible de pérdida de visión. Por esta razón es que suele progresar de forma indetectable hasta que el daño al nervio óptico ya es irreversible, provocando pérdida de la visión en diferentes grados.

Sin embargo, en algunos casos sí puede acompañarse de síntomas como visión borrosa, visualización de halos rodeando las luces, dolor intenso del ojo, náuseas y vómitos. Si presenta estos síntomas, asegúrese de visitar a un oftalmólogo.

 

Tratamientos 

El tratamiento puede incluir cirugía, láser o medicación, dependiendo de la gravedad del Glaucoma. Habitualmente, para el control inicial de la enfermedad se recurre a gotas para los ojos, conjuntamente con medicación para lograr la reducción de la Presión Intraocular.

Al ser el Glaucoma una condición que no genera dolor, muchas veces puede generar un descuido en la seriedad con que el paciente sigue las instrucciones sobre el uso de las gotas, que ayudan a controlar la presión intraocular y evitar daños permanentes en la visión. 

La principal causa de ceguera por Glaucoma se debe a la falta de adhesión al tratamiento con medicación. Si le recomendaron utilizar gotas para el Glaucoma, nunca las abandone sin antes consultar al especialista.

 

Medidas de Prevención

La Glaucoma Research Foundation (GRF) recomienda que las personas con mayor riesgo de desarrollar Glaucoma, sobre todo las personas mayores de 60 años, se hagan un examen ocular con la pupila dilatada anualmente.

 

En Clínica Modelo Lanús contamos con un equipo de Oftalmólogos ampliamente reconocido al servicio de nuestros pacientes. Puede solicitar turno llamando al 011-4229-6000. 

 

Cuidado solar: La incidencia de los rayos solares en la piel

Cómo protegernos del sol en verano, cuando la intensidad de los rayos UVA y UVB crece.

Durante el verano, resulta fundamental tener un cuidado especial al exponernos al sol, ya que sus rayos tienen mayor intensidad. 

El sol emite rayos ultravioletas que son de dos tipos: UVA y UVB. Aunque los segundos son más intensos desde las 10 y hasta las 16hs, los primeros están presentes durante todo el día.

Si bien la sombra nos repara de la radiación, no lo hace completamente: filtra sólo el 50% de los rayos, al igual que el agua. Algo parecido ocurre con las nubes: las mismas dejan pasar el 80% de la radiación, por lo cual los cuidados no deben perderse de vista ni siquiera en días nublados.

La medida de protección más importante es el uso de protectores solares (FPS) y lo recomendable es que el factor no sea menor a 50. 

Una cuestión fundamental es que debemos colocarnos protección en toda la piel, también en los sectores generalmente olvidados del cuerpo, tales como orejas, cuello, dorso de las manos y de los pies. A su vez, es importante utilizar siempre el mismo factor de protección y no disminuirlo.

El protector se debe aplicar 30 minutos antes de la exposición solar y renovarlo cada 2 hs, también luego de nadar o de sudar excesivamente. No se debe usar un producto solar empezado el verano anterior, ya que el paso del tiempo, el calor y la luz degradan los filtros que contiene y deja de ser eficaz.

También existen otras medidas que podemos adoptar para reducir al mínimo posible los efectos de la radiación solar, como utilizar remeras de manga con protección UV. Y otro factor a tener en cuenta es el color de la ropa: si bien el blanco es más fresco, el negro filtra mejor los rayos.

Los grupos de personas más vulnerables ante la intensidad solar son los bebés menores de 6 meses, ya que no pueden utilizar protector porque éste es absorbido por la piel, que al ser tan delicada no está preparada para ello. No exponernos al sol es la mejor manera de protegerlos. 

Hay estudios que afirman que las quemaduras solares de la infancia pueden aumentar el riesgo de sufrir cáncer de piel en un futuro, entonces es clave mantener a nuestros hijos siempre protegidos. 

También deben tomar mayores recaudos quienes cuentan con antecedentes personales o familiares de cáncer de piel y aquellos pacientes que padecen cáncer en general. 

Es muy importante estar atentos cuando nos exponemos al sol, ser conscientes de los daños que puede provocar en nuestra piel y adoptar hábitos que nos ayuden a evitar las quemaduras solares. 

La Dra. Sandra Szkrabko, Encargada del Servicio de Dermatología de nuestra Institución, señala que es muy importante el control anual de la piel y la consulta rápida y urgente cada vez que a uno le aparezca una lesión nueva desconocida que le llame la atención a los efectos de hacer medicina preventiva.

En Clínica Modelo Lanús contamos con especialistas en Dermatología y Dermatología Infantil, quienes podrán asesorar y guiar a sus pacientes para cuidar y proteger su piel del sol, durante todo el año.

4 de febrero: Día Mundial contra el Cáncer

Cada 4 de febrero, a nivel mundial, es el día de la lucha contra el cáncer. Con el objetivo de crear conciencia sobre esta enfermedad, queremos brindarles a nuestros pacientes información relevante para la prevención y el tratamiento adecuado.

 

¿Qué es el cáncer?

Cuando hablamos de cáncer nos referimos a un amplio grupo de enfermedades que comienzan en las células.

El cáncer puede empezar casi en cualquier lugar del cuerpo, debido a que nuestro organismo está formado de muchos tipos de células. Normalmente, las células crecen y se dividen para producir nuevas células, que son indispensables para mantenernos sanos. Algunas veces este proceso se descontrola: nuevas células se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita y otras viejas no mueren cuando deberían hacerlo, formando una masa de tejido llamado tumor.

Los tumores pueden ser benignos o malignos. Los benignos no son cancerosos ya que las células de este tipo de tumores no se diseminan a otras partes del cuerpo, generalmente se pueden extirpar y en la mayoría de los casos no reaparecen. 

Los tumores malignos son cancerosos, dado que sus células tienen anomalías, se dividen sin control, pueden invadir y destruir el tejido a su alrededor, entrar al torrente sanguíneo o al sistema linfático y diseminarse a otros órganos.

 

Detección Temprana

Muchas veces es posible detectar los tumores de forma temprana y tratarlos.

La detección temprana es indispensable a la hora de prevenir muertes por cáncer, ya que en las fases iniciales de la enfermedad existe un alto potencial de curación. 

Existen intervenciones que permiten la detección temprana y el tratamiento eficaz de un tercio de los casos aproximadamente.

La inversión en la capacitación profesional continua es fundamental para equipar a los profesionales de la salud con las herramientas y los conocimientos apropiados que les permitan reconocer los primeros signos y síntomas de cáncer.

 

Prevención

Al menos un tercio de los cánceres más comunes se pueden prevenir no fumando, reduciendo el consumo de alcohol, llevando una dieta más saludable y haciendo más ejercicio físico. La adopción de hábitos saludables en etapas tempranas de la vida reduce el riesgo de cáncer y de otras enfermedades no transmisibles en la edad adulta.

 

A continuación, brindaremos algunas recomendaciones que tenemos a nuestro alcance para prevenir la enfermedad:

– Aumentar el consumo de frutas y verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos.
– Reducir el consumo de grasas de origen animal (fiambres, embutidos, manteca, leche entera) y de ácidos grasos trans (productos de pastelería, snacks y golosinas).
– Realizar actividad física todos los días, por lo menos 30 minutos.
– Evitar el consumo excesivo de alcohol.
– Evitar el tabaco y promover los ambientes 100% libres de humo.
– Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16, utilizar protectores solares y ropa que proteja la piel (de color claro y liviana). Estas medidas deben extremarse en los grupos más vulnerables: niños menores de 3 años y personas de piel blanca, cabello y ojos claros.

Recomendaciones para las mujeres
– Niñas de 11 años: para prevenir el cáncer de cuello de útero deben aplicarse la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), que a partir de su incorporación al Calendario Nacional de Vacunación en el año 2011 está disponible en forma gratuita en todos los centros de salud y hospitales públicos de Argentina.
– Mujeres a partir de los 25 años: para prevenir el cáncer de cuello de útero, se recomienda la realización de un PAP cada año.
– Mujeres de 50 a 70 años: para detectar tempranamente el cáncer de mama se recomienda la realización de una mamografía anual y un examen de mamas todos los años realizado por un profesional de la salud. Además, del autoexamen mamario de manera habitual.
– Mujeres de 50 años en adelante: para prevenir el cáncer colorrectal, se recomienda la realización de una prueba de sangre oculta en materia fecal.

Recomendaciones para los hombres:
– Varones de 50 años en adelante: para prevenir el cáncer colorrectal, se recomienda la realización de una prueba de sangre oculta en materia fecal.
– Varones de 65 años en  adelante: para prevenir el cáncer de próstata, se recomienda realizar un examen con un profesional de la salud.

 

Diagnóstico

Los controles médicos frecuentes son fundamentales para detectar a tiempo el cáncer, dado que en sus etapas iniciales la mayoría de los tumores son asintomáticos. 

Debemos consultar con nuestro médico de cabecera ante cualquier síntoma o cambio en nuestro cuerpo, ya que él podrá indicar los estudios necesarios para dar con el diagnóstico de manera temprana.

 

Tratamiento 
La oncología es la especialidad que se dedica al cáncer y define el tratamiento más adecuado. El cáncer puede tratarse con cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal o terapia biológica. El médico oncólogo puede usar un sólo método o una combinación de varios, en base a la edad y salud general del paciente, el tipo y ubicación del cáncer y el nivel de extensión de la enfermedad, entre otros factores.

El cáncer puede tener un impacto importante en la salud emocional, física y psíquica de las personas. Pero un diagnóstico de cáncer no debe ser sinónimo de dolor y muerte, ya que más de la mitad de las personas afectadas por estas problemáticas se curan y en otros casos, las personas pueden tener una buena calidad de vida.

Mantener las redes de apoyo social y hablar del cáncer es importante para las personas que lo padecen y para sus familiares y allegados.

 

En Clínica Modelo Lanús contamos con un equipo de oncólogos ampliamente reconocidos al servicio de nuestros pacientes. Puede solicitar turno al 011-4229-6000. 

10 claves para un buen dormir

Es más importante la calidad del descanso que la cantidad de horas destinadas a dormir. La dificultad para conciliar el sueño o para mantenerlo, despertarse varias veces durante la noche o muy temprano en la mañana con la sensación de no haber dormido bien, pueden ser señales de la presencia de trastornos del sueño.

 

Algunos especialistas en Medicina del Sueño recomiendan el cambio de hábitos a la hora de dormir. El objetivo: un descanso reparador que asegure el bienestar general.

 

A continuación, enumeramos 10 claves para dormir bien, descansar y vencer posibles trastornos del sueño:

1) Evitar el consumo de bebidas estimulantes como café, mate, té, chocolate o bebidas cola; por lo menos 6 horas antes de dormir.

 2) Realizar actividad física en horas alejadas del momento de dormir, sobre todo si son ejercicios de suma exigencia. Lo recomendable es realizar la actividad durante las primeras horas del día. 

 3) Es importante cenar liviano, evitar las carnes rojas y bebidas alcohólicas. Se recomienda ir a dormir 2 horas después de haber cenado.

 4) No exponerse a las pantallas del celular, tablet, computadora o TV. Dejar de utilizarlas por lo menos una hora antes de irse a dormir.

 5) Las infusiones como tilo, al igual que los lácteos, están recomendadas y ayudan a conciliar el sueño. Pero se debe evitar ingerirlas en mucha cantidad, para evitar interrupciones del sueño por la necesidad de levantarse a orinar durante la noche.

 6) Mantenerse activo y productivo durante el día ayuda a un sueño más profundo. 

 7) Trate de regular los horarios para dormir. En la medida de lo posible, permanezca en la cama sólo durante los horarios destinados para dormir y no esté en ella cuando no sea posible dormir.

 8) Se recomienda dormir en un colchón firme, confortable y usar una almohada adecuada, para evitar molestias físicas o dolores. Es conveniente respetar las recomendaciones del fabricante, para la rotación periódica y el buen mantenimiento del colchón.

 9) Prepare el dormitorio antes del descanso. Debe estar ventilado, silencioso, oscuro y fresco. Lo ideal es mantener una temperatura en la habitación que ronde entre 20 y 24 grados.

 10) Las siestas no deben exceder los 45 minutos. En caso de insomnio por la noche, se recomienda evitarlas.

Si luego de seguir estas recomendaciones usted tiene complicaciones para conciliar el sueño, es importante acudir a un especialista, ya que puede ser síntoma de alguna patología del sueño.

Ante cualquier duda, consulte a un médico. En Clínica Modelo Lanús contamos con profesionales especializados. Puede solicitar turno llamando al (011) 4229-6000. 

 

ALERGIAS: Cómo detectarlas y tratarlas a tiempo

La OMS ha clasificado las enfermedades alérgicas entre las 6 patologías más frecuentes, afectando aproximadamente al 25% de la población mundial. Informamos cómo llegar al diagnóstico y tratamiento  adecuado. 

Las enfermedades alérgicas deterioran el desarrollo de las actividades normales de las personas que las padecen. Son causa de accidentes de tránsito o de trabajo, debido al insomnio, pérdida del olfato, gusto, entre otras afecciones. Pero, ¿qué son, por qué se producen y cómo se solucionan?

 

¿Qué es una alergia?

El término alergia define un tipo especial de respuesta inmunológica en exceso frente a sustancias que, normalmente, no inducen reacciones en la mayoría de las personas. Se caracteriza por una reacción fuera de lugar y suele englobar a pacientes que padecen enfermedades como: asma, rinitis, conjuntivitis y dermatitis.

 

¿Cuáles son sus causas?

  • Todas las personas pueden desarrollar alergias, aunque los más afectados son los niños y adultos jóvenes. 
  • Asimismo, se observan factores genéticos predisponentes: la probabilidad de contraer alergias se eleva si alguno de los padres, o ambos, son alérgicos. Se calcula que si uno de los padres lo es, la posibilidad de su hijo de padecerla es aproximadamente un 50%. Si los dos lo son, la probabilidad aumenta al 70%.
  • Los factores ambientales también pueden ser desencadenantes: en primavera aumentan los síntomas de alergia, ya que aparecen los pólenes, que al ser transportados por el aire impactan en la mucosa nasal y ocular produciendo estornudos, picazón en la nariz y/o garganta, congestión nasal y secreción nasal acuosa, tos, ojos rojos y llorosos. En otoño el aumento es debido a la exposición de alérgenos intro ambientales como ácaros, pelos de animales y algunos hongos.
  • También los alimentos pueden provocar reacciones alérgicas. En los menores de 5 años los más frecuentes son la leche y el huevo. En los mayores lo son algunos frutos, especialmente los secos, las legumbres, pescados y mariscos.
  • Algunos medicamentos pueden provocar alergias. Los más frecuentes son los antibióticos (en primer lugar, la penicilina), la aspirina y los antiinflamatorios. También los esteroides, contrastes iodados para diagnósticos por imágenes, los anti-convulsionantes, algunos anti-hipertensivos, colirios y hormonas pueden desencadenar una reacción alérgica.
  • Hay insectos cuya picadura puede generar alergias en algunas personas, como arañas, abejas o avispas.

 

Señales que permiten detectar la presencia de una alergia:

  • Rinitis alérgica: se manifiesta por picazón nasal, secreción nasal acuosa, estornudos repetitivos y obstrucción nasal.
  • Conjuntivitis alérgica: picazón y enrojecimiento ocular, lagrimeo.
  • Asma bronquial: dificultad respiratoria, tos seca, silbidos en el pecho, tos seca limitativa.
  • En la piel pueden aparecer ronchas que no dejan marcas y producirse enrojecimiento, picazón y descamación (eczemas). Es frecuente la inflamación de párpados, labios o lengua.
  • En las alergias alimentarias, sobre todo en los niños, puede haber síntomas digestivos como vómitos y diarrea.

 

Qué hacer ante la presencia de los síntomas

Cuando se presentan algunos de los síntomas o señales anteriores, el paciente debe ser evaluado por un médico especialista, que le realizará un diagnóstico que permitirá identificar los agentes causantes de los síntomas mediante estudios específicos. Se trata de análisis complementarios de sangre, de las vías respiratorias, radiología y el diagnóstico de certeza mediante test cutáneos con extractos alergénicos, que permitan conocer las causas de su alergia.

Una vez detectada la causa, se implementan las medidas para evitar el consumo de las sustancias desencadenantes y, en lo posible, la exposición del paciente a los alérgenos que generan la afección.

En caso de no poder evitar los alérgenos, el médico indicará vacunas específicas, que pueden ser administradas por vía oral o inyectable, mediante las cuales se puede modificar la evolución de la enfermedad.

Ante cualquier duda, consulte a un médico. En Clínica Modelo Lanús contamos con profesionales especializados en alergias. Puede solicitar turno llamando al (011) 4229-6000. 

 

Hipertensión Arterial

Si bien la hipertensión arterial es una enfermedad crónica que no tiene cura, puede controlarse. Explicamos qué acciones tener en cuenta para una correcta vigilancia.

La Hipertensión Arterial no se puede curar pero se puede prevenir, tratar y controlar para mantener las cifras en valores seguros. Esta situación hace que el médico pase a tener un rol de educación central, estableciendo parámetros de objetivos claros e indicaciones precisas.

Definimos Presión Arterial controlada cuando tiene promedios por debajo de 130/85 mmHg, en general determinado por controles ambulatorios de presión arterial o por Presurometrías de 24 hs. 

Para lograr estos objetivos el tratamiento debe ser intensivo, mejorando hábitos de vida y, en los casos que requieran medicación farmacológica, la misma debe estar  orientada a cada caso particular. 

Una vez diagnosticada la hipertensión arterial, el planteo terapéutico comienza con la necesidad de mejorar el estilo de vida del paciente: alimentación saludable, restricción de sal y sodio en la dieta, abandonar el tabaco, aumentar el ejercicio aeróbico y control del stress son las primeras medidas a tomar.

Sólo el 50% de los hipertensos sabe que lo es y de ellos solamente el 50% está tratado y controlado. Crear conciencia de que la hipertensión arterial es una enfermedad crónica no curable pero sí controlable hace que el médico pase a tener un rol de educación central.

¿Qué podemos hacer para prevenir la hipertensión arterial?

Si usted no tiene presión arterial alta, puede tomar ciertas medidas para prevenirla. 

  • Alimentación saludable: limite la cantidad de sodio (sal) y de alcohol que consume.
  • Realice actividad física. Hacerlo con regularidad puede disminuir la presión arterial alta. 
  • Manténgase en un peso saludable: esto puede servir para controlar la presión arterial y, también, para disminuir el riesgo de presentar otros problemas de salud.
  • No fume. Fumar puede causar daños en los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de tener presión arterial alta. Además, puede empeorar los problemas de salud relacionados con la hipertensión.
  • Controle el estrés y aprenda a manejarlo. Relajarse puede mejorar la salud emocional y física.

 

Las personas que adoptan estos hábitos saludables pueden prevenir o retrasar la aparición de la presión arterial alta. Entre más cambios haga en su estilo de vida, más probabilidades tendrá de que su presión arterial disminuya, evitando los problemas de salud relacionados con esta enfermedad.

 

Si usted tiene presión arterial alta

Cumpla con exactitud el plan de tratamiento que el médico le recete para controlar la presión arterial. Este tratamiento puede servir para prevenir o retrasar la enfermedad coronaria, los accidentes cerebrovasculares, las enfermedades de los riñones y otros problemas de salud. ¡No lo abandone! 

 

Ante cualquier síntoma o inquietud, acuda a su médico.

Día Mundial de la lucha contra el SIDA

Cada 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida. Este día es una oportunidad para concientizar, educar y mejorar la comprensión del VIH como un problema de salud pública mundial. Compartimos información actualizada acerca de la prevención, diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad.

¿Qué es el VIH?

El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH o HIV, por sus siglas en inglés) es un virus que afecta al sistema de defensas del organismo, llamado sistema inmunológico. Una vez debilitado por el VIH, el sistema de defensas permite la aparición de enfermedades. Esta etapa avanzada de la infección por VIH es la que se denomina Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA). Esto quiere decir que el SIDA es un conjunto de síntomas (síndrome) que aparece por una insuficiencia del sistema inmune (inmunodeficiencia) causada por un virus que se transmite de persona a persona (adquirida).

Por eso, no toda persona con VIH tiene SIDA, pero sí toda persona que presenta un cuadro de SIDA, tiene VIH. Una persona con VIH no necesariamente desarrolla síntomas o enfermedades. Sin embargo, puede transmitirlo.

 

¿A qué se conoce como “Período ventana”?

Una vez producida la infección por VIH, los anticuerpos tardan entre 3 y 4 semanas en ser detectados. Es decir que durante este tiempo, llamado “período ventana”, los análisis pueden resultar negativos aunque la persona tenga el virus. Es por eso que cuando hubo una situación de riesgo, si el análisis se hizo durante el mes siguiente y el resultado fue negativo, se recomienda repetirlo.

 

¿Cómo se detecta el VIH?

El VIH no tiene síntomas. Por lo tanto, la única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de un test.

Según datos de Fundación Huésped, se calcula que en Argentina el 30% de las personas que viven con VIH no saben que lo tienen.

El test de VIH es un análisis de sangre que detecta la presencia de anticuerpos al VIH. Existen dos tipos de test: el llamado ELISA que es una extracción de sangre y se realiza en un laboratorio y el test rápido, para el que se depositan unas gotas de sangre de la yema de un dedo sobre una tira reactiva y cuyo resultado se obtiene veinte minutos después. En ambos casos, si el resultado es positivo, debe ser confirmado con una prueba de laboratorio denominada Western Blot.

El análisis de VIH es voluntario, confidencial y no requiere orden médica. Se realiza en todos los hospitales públicos y centros de salud y es gratuito.

Un resultado positivo significa:

  • Que se encuentran anticuerpos del VIH en la sangre. Es decir, que la persona tiene VIH. No significa que tenga SIDA.
  • Que esa persona puede transmitir el VIH a otra persona.
  • Que debe usar preservativo en las relaciones sexuales para no transmitir el VIH.
  • Que, en caso de que una persona quede embarazada, debe tomar los recaudos necesarios para evitar la transmisión al bebé.

 

¿Quiénes deben hacerse el test de VIH?

  • Las personas que estuvieron en una situación de riesgo. Es decir: que tuvieron relaciones sexuales (anales, orales y vaginales) sin preservativo, o si se rompió, salió, deslizó, con una persona cuyo diagnóstico no conocen. Se debe esperar un mes desde la situación de riesgo para realizar el test, porque antes de ese tiempo los anticuerpos del VIH no son detectados por los análisis y el test puede resultar negativo, incluso aunque el virus esté en la sangre.
  • Personas embarazadas y sus parejas.
  • Desde los 13 años se puede solicitar el test sin autorización o acompañamiento de un adulto.

 

¿Cómo se transmite el VIH?

El VIH se encuentra en la sangre, el líquido preseminal, el semen, los fluidos vaginales y la leche materna. El VIH se transmite a través del contacto de estos fluidos con las mucosas o el torrente sanguíneo de otra persona.

Las vías de transmisión comprobadas son pocas y bien definidas:

  • Vía sexual: por relaciones sexuales vaginales, anales u orales, entre personas del mismo o diferente sexo sin protección. El paso del virus en las relaciones sexuales se realiza a través de las lesiones o heridas microscópicas que se producen durante la penetración y otras prácticas sexuales, por donde los fluidos de quien tiene el virus ingresan al cuerpo de la pareja. El 90% de las transmisiones de VIH se producen por vía sexual. Aunque en menor medida, el sexo oral también es una práctica de riesgo, por lo que debe practicarse con un campo de látex.
  • Vía sanguínea: por contacto con sangre al compartir jeringas o canutos para el uso de drogas o cualquier otro elemento cortante o punzante. Aunque en Argentina ya no se conocen casos, puede transmitirse a través de la transfusión de sangre no controlada.
  • Vía perinatal o vertical: de la persona gestante al hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. Es la principal vía de transmisión del VIH en niños. De no recibir el tratamiento y atención médica adecuada, una persona con VIH tiene un 30% de posibilidades de dar a luz a un bebé con VIH. Con tratamiento y atención médica, el riesgo de transmisión del virus al bebé es casi nulo.

 

¿Cómo NO se transmite?

Tan importante como saber de qué manera se transmite el virus, es saber qué conductas o prácticas no lo hacen. Tener relaciones sexuales utilizando preservativo, un estornudo, la picadura de un mosquito, compartir la vajilla o los mismos servicios higiénicos o la depilación con cera, no transmiten el virus. La saliva, las lágrimas, el sudor, el aire y el agua, al igual que los alimentos, no son vehículos de transmisión.

Tampoco lo son el practicar deportes, besar, abrazar, dar la mano, jugar, trabajar o estudiar, compartir duchas o piscinas e intercambiar ropa con personas con VIH. Quien recibe una transfusión de sangre debidamente controlada, no corre riesgos. La Ley Nacional de SIDA exige el control de toda sangre a transfundir. Todo procedimiento que incluya riesgo de corte o punción (pinchazo) debe ser efectuado con material descartable o esterilizado.

 

¿Cómo se previene?

– Vía sexual: se previene con el uso del preservativo de manera correcta y consistente, es decir, durante toda la relación sexual ya sea vaginal, anal u oral. Cualquier otro método anticonceptivo no previene el VIH.

– Vía sanguínea: se previene evitando el contacto con sangre. Para eso, es necesario no intercambiar o compartir agujas ni jeringas. En el caso de que se consuman drogas de manera inyectable, usar una nueva jeringa cada vez. También se sugiere controlar que todo procedimiento que incluya algún corte o punción (pinchazo) sea realizado con material descartable o esterilizado, como es el caso del dentista, manicura, tatuajes o prácticas médicas. Por último, evitar el contacto con sangre o utilizar guantes de látex.

– Vía perinatal o vertical: se previene controlando los embarazos. Se recomienda que toda mujer embarazada se realice el análisis de VIH durante el primer trimestre. Si el resultado es positivo, se debe comenzar el tratamiento, seguir las indicaciones médicas y suspender la lactancia materna. Así, las posibilidades de transmitir el virus al bebé son casi nulas. Es recomendable que la pareja también se realice el test y, en el caso que sea positivo, usen preservativo para evitar la infección de la persona embarazada y su posterior transmisión al bebé.

 

¿Cómo se cura?

Al momento no existe una cura para el VIH. Sin embargo, los tratamientos existentes permiten disminuir la cantidad de virus en sangre al punto de mantenerlo en forma indetectable. Es decir, que los análisis no logran detectarlo. Sin embargo, esto no significa que el VIH no esté en el cuerpo. En menor cantidad, el virus sí se encuentra en los fluidos del cuerpo. También, si las personas suspenden el tratamiento, a los pocos días presentan un aumento de la cantidad de virus.

 

¿Cuál es el tratamiento para el VIH?

Si bien no existe cura para el VIH, existe un tratamiento llamado Tratamiento Antirretroviral Altamente Activo que consiste en una combinación de diferentes medicamentos que cumplen distintas funciones. Se conoce también como “cóctel” debido a la gran cantidad de pastillas diferentes que se requerían al inicio de la epidemia. Con el tiempo y gracias a la investigación, estos tratamientos se fueron simplificando y actualmente cuenta con esquemas con muchos menos comprimidos, muy efectivos y seguros. Inclusive, una pastilla por día puede combinar varios fármacos con mejor eficacia que los primeros cócteles.

El tratamiento evita la replicación del VIH. No cura la infección, pero evita que el virus se multiplique y que destruya las defensas del cuerpo. El tratamiento es crónico, es decir que una vez que se empieza es necesario tomarlo todos los días, toda la vida. Si el tratamiento se mantiene de forma correcta en el tiempo, las personas con VIH tienen una calidad y expectativa de vida similar a quienes no tienen el virus.

 

¿Qué significa Indetectable = Intransmisible?

Si una persona con VIH tiene carga viral indetectable por más de 6 meses y es adherente a su tratamiento, los estudios han mostrado que no se verificaron casos de transmisión sexual del VIH. Es importante destacar que en el caso de lactancia materna sí se han identificado casos de transmisión aún cuando la madre estuvo indetectable, por lo que este concepto no aplica en estos casos.

Este nuevo descubrimiento, ha ayudado a disminuir el estigma de las personas que viven con VIH. Además, pueden decidir, en conjunto con su pareja, abordando miedos, deseos y preferencias, si utilizan o no preservativo y en el caso de las personas gestantes, pueden decidir buscar un hijo.

 

Algunas cifras

  • Se estima que 129.000 personas tienen VIH en Argentina, notificándose 5.800 nuevos casos cada año.
  • Alrededor de un 30% de la población podría tener VIH y no lo sabe.
  • El 34.7% de los diagnósticos fueron en una etapa avanzada de la infección.

 

Ante cualquier inquietud, acuda a un centro de salud para realizarse el test VIH. Es gratuito, voluntario, confidencial y no requiere orden médica.

 

Enfermedades Cardiovasculares

Aunque no existe una edad determinada para el desarrollo de una enfermedad coronaria, las probabilidades de padecerla aumentan con la edad. Compartimos algunas claves para prevenirla.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el aumento progresivo y acelerado de las enfermedades asociadas al corazón se debe al incremento de las causas que las generan: tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes, niveles de colesterol elevado en sangre, sobrepeso, sedentarismo, entre otras. El stress, además, es una de las causas donde se debe poner especial atención. 

Se cree que las mujeres en edad fértil se encuentran más protegidas por el sistema hormonal de sufrir una enfermedad coronaria, siempre y cuando estén controlados los factores de riesgo que la provocan. Sin embargo, la enfermedad cardiovascular no discrimina géneros. Hoy en día tanto las mujeres como los hombres, tienen el mismo riesgo de padecer la enfermedad. 

Entre las recomendaciones para prevenirlas la primera medida es acudir al cardiólogo a partir de los 40 años, al menos una vez por año, con el fin de poder detectar factores de riesgo y recabar datos sobre enfermedades cardiovasculares preexistentes en la familia.

Otros síntomas de alerta que requieren de una consulta cardiovascular son: 

  • Si el paciente presenta opresión en el pecho cuando realiza un esfuerzo pequeño o mediano.
  • Si registra sensación de falta de aire al momento de respirar.
  • Si sufre palpitaciones aceleradas o pérdida repentina del conocimiento.

 

Las claves para la prevención

  • Alimentarse de manera saludable: en Argentina solo el 6% de la población adulta consume la cantidad diaria recomendada de frutas y verduras. Una dieta saludable debe reducir la ingesta de grasas, moderar el consumo de sal y evitar el exceso de azúcares. Pequeñas porciones de frutas y verduras diarias son indispensables.
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas o reducir considerablemente su consumo.
  • Realizar actividad física periódicamente y evitar el sedentarismo: Llevar una vida activa reduce el riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares y aumenta de manera considerable la expectativa de vida. Lo ideal es poder practicar alguna actividad física de manera frecuente, pero si no se cuenta con el tiempo suficiente, mantenerse activo en las actividades cotidianas resulta de gran ayuda. Caminar, subir escaleras, andar en bicicleta en lugar de usar el auto cada vez que necesite trasladarse o, incluso, bailar o realizar cualquier actividad recreativa que mantenga el cuerpo en movimiento son recomendables.
  • No fumar: Es fundamental para proteger la salud del corazón. Las personas que dejan de fumar reducen sustancialmente los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares. Exponerse al humo del cigarrillo sin ser fumador también acarrea riesgo de contraer este tipo de enfermedades. Si usted no fuma pero una persona cercana sí lo hace, intente hacerlo reflexionar para cuidar la salud de todos. 
  • Evitar el stress. Tratar de controlar la exposición a situaciones que generen ansiedad: Lo ideal es consultar un especialista, que ayude a canalizar la ansiedad y las situaciones que le generan stress y a afrontarlas de la manera más conveniente. La meditación, mindfulness, yoga y las terapias con estrategias cognitivo-conductuales pueden ser alternativas a tener en cuenta. Priorizar la agenda personal por sobre la agenda laboral y disfrutar momentos de ocio recreativo es otra opción saludable para controlar el stress.
  • Afianzar los lazos afectivos: Los intercambios sociales positivos entre familiares y amigos son indispensables para construir entornos saludables y aumentar los niveles de satisfacción, que repercuten en el bienestar general del cuerpo y la mente.

En la actualidad los pacientes con enfermedad coronaria pueden llevar una vida normal. Acudir a tiempo al especialista para su detección y respetar las indicaciones, controles y recomendaciones médicas son la clave para disfrutar de una vida placentera. Ante cualquier síntoma o inquietud, acuda a su médico.